• Alejandro Lagos

Planificación y Stock: La contingencia.




La explosión de ventas que se produjo al ir disminuyendo las cuarentenas pilló a casi todos con un stock limitado. Los cierres de las fábricas chinas debido al estricto confinamiento por COVID impidieron que llegaran muchos productos al resto del mundo afectando a una multitud de proveedores y distribuidores. El largo confinamiento en nuestro país y el excesivo incremento de los precios de los fletes marítimos provocó incertidumbre y la cancelaron de muchos pedidos.


Planificar: todo un arte


Los que importan de forma habitual desde China se han visto obligados a cambiar los tiempos, porque los plazos se han ampliado hasta casi el doble, en algunos casos. Esto obliga a una planificación cada vez más difícil. ¿Cómo saber con tanta antelación, y con la imprevisibilidad en la que vivimos, cuál es la cantidad correcta?


Ahora nos hemos quedado sin comparación posible. ¿Tomamos de referencia 2020? No parece lo más sensato tener en cuenta las cifras del año pasado: el consumo fue impulsivo. Pero es necesario afinar para que no ocurra lo de entonces y las tiendas dejen de vender, porque no haya producto.


Se avecinan problemas de stock


Teniendo en cuenta que las ventas continuarán al alza al menos durante los próximos seis meses - salvo desastre no previsto; lo importante ahora es asegurar la disponibilidad de stock.


Por tanto, existen siete posibles peligros que amenazan el suministro:


1) Cierres de fábricas en algunas zonas de China


La nueva expansión del COVID hace que el país asiático paralice ciudades completas, lo que se realiza de manera estricta y radical: sus confinamientos nada tienen que ver con los de occidente.


2) Feriados chinos


La existencia de distintos feriados durante el año es algo previsto y que se asume. Pero viene a empeorar una coyuntura ya bastante complicada.


3) Saturación de las fábricas chinas


Las fábricas chinas no dan abasto desde que retomaron su actividad el año pasado. Esto implica que, en algunos casos no están aceptando pedidos que consideran pequeños.


4) Precio de los fletes


El elevado precio de los fletes continúa y los importadores se verán en la necesidad de trasladar parte de ese aumento al producto.


5) Falta de contenedores


La escasez de contenedores por la lenta rotación es una de las razones por la que los fletes han subido. Los cargadores y receptores ha debido aceptar una reducción en salidas y una extensión de los viajes, con más puertos de transbordo, y la situación persiste.


6) Incremento de la demanda


Con moderado optimismo observamos que las ventas en todos los ámbitos siguen en positivo. Pero esto significa que proveedores y distribuidores deben ser más cuidadosos que nunca con sus stocks.


7) Acaparamiento


La falta de aprovisionamiento implica un riesgo: la duplicación de compras. Esto se percibe de manera especial en productos de demanda estable cuyas ventas se disparan de pronto, sin razón aparente.


Como se puede ver, casi todos estos riesgos tienen que ver con las importaciones. Es el resultado de que la producción mundial se haya desplazado a Asia. ¿Es posible cambiar este modelo? Imposible a corto y mediano plazo. Difícil a largo. Pero es una responsabilidad de todos, no solo de los fabricantes. Los consumidores deberíamos plantearnos el modelo que queremos como sociedad. Mientras tanto, lo que le toca a proveedores, distribuidores y detallistas consiste en asegurar el stock para no fallar a sus clientes.



51 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo